14 nov. 2014

Lloviendo, se pasa el día lloviendo...

No para. La lluvia es parte de nosotros desde hace ya unos días y, en Compostela, ya sabemos cómo puede terminar esto: constancia infinita.

Menos mal que entre escampe y escampe puedo hacer alguna foto que alegre un poco el álbum... Esta primera de un maravilloso día en una casa rural de Ponteareas, donde Antía (lamesasalada.com) y Uxío (www.ictioscopio.eu) celebraban con los amigos su anterior casamiento. Tenían toda una bienvenida montada y no pude resistirme a probar el atuendo personal.

































En casa de los papas surgieron cambios visuales de cierta importancia (en el salón y en los dos baños). Esas obras donde la toma de decisiones es más estresante que la propia obra y como parte de la familia, quise echar mi correspondiente mano e improvisamos varias visitas a la Villa. Después de un mes y medio entre unas cosas y otras, arreglos de aquí y de allá, y detalles por concretar, atrás dejamos los azulejos que tantos años nos habían acompañado:

































Esas margaritas en mosaico, color verde-naranja, toque retro... Cuánto las vamos a anhelar. Esther tiene la foto de fondo de pantalla del móvil y todo! Todo evoluciona y espero que lo siguiente sea ya, de una vez por todas, la cocina.

De regreso a casa, el cielo nos abrió paso a un trayecto de 45 minutos, relajado, tranquilo y por carretera secundaria. Las nubes parecían algodón.

Si puedo, uno de los dos días del fin de semana me tomo un cafecito (con croisant si se presta) en el SCQ Cafe Bar de Compostela. Un espacio cómodo, espacioso y con mucha luz. Un local que pasó por muchos nombres y estilos y gracias a las actuales dueñas, ahora disfruta del ambiente que se merece. Me encanta leer allí. La hora se pasa rapidísimo. Hay diversidad de visitantes y huele siempre a recién hecho. Le doy un 10.

































El pasado 7 de noviembre acudimos a la celebración de los 10 años de los amigos mistelaneos. Son unos expertos ya en esto del té y llevan una proyección interesante con las dos tiendas que ahora mismo tienen en Santiago. Nosotras contribuimos con nuestro trabajo, dándole color y estilo a una forma de comunicar ya muy definida. En el Hotel AC Palacio del Carmen nos reunimos un amplio grupo de clientes, amigos y familiares para acompañar a este equipo tan especial tomando una tacita de té con pastas.


Al final nos regalaron una cestita con productos Mistelanea a cada una. Muy agradecida, por cierto, porque me encanta todo. Y el té "jardines de Babilonia" una exquisitez. Las tapas, ricas y la taza con el infusor muy, pero que muy yo.

Y unos días antes estuve de excursión en A Guarda con algunos compañeros de la DAG. Fue una visita estupenda, cargada de información e historia que me ayudó a recordar también aquello que se estudia y que se olvida casi por completo. Gracias a las explicaciones de Antón Malde y también gracias a su esfuerzo y energía, me llevé un gran resumen de lo que fue y lo que es Santa Trega. Todo estuvo genial: el viaje en autobus, la comida, el entorno, el paisaje, los compañeros...

Ahí están, Marcos y Suso atentos a la conversación. Pero qué día tan tan especial de luz y sol. Esa terraza que nos acogió para el café de sobremesa, pudo fácilmente aguantarnos unas cuántas horas más, de no ser por la visita cultural. Lo que peor llevé fue la escasa conexión que tenía a Internet; por lo que no pude "twittear" todo lo que iba preparando. 
























El fin de semana pasado, mi hermana agotó los días de vacaciones que le quedaban por este año y se acercó a visitarnos. Estuvimos en Villa y nos tomamos una antes de comer en un local nuevo: Estocolmo 2.0. De estilo nórdico, combina mosaico dibujado en el suelo con papel floreado en la pared. Adornos sutiles y variedad de estilos de mesas y sillas. Metálico con madera. Nuevo con usado. Todo en el mismo sitio, entonando. Me encantaron especialmente las lámparas. Focalizan la mirada hacia el centro. Y el atuendo de los/as camareros/as. De pajarita moderna!























No sé si quiero que llegue la Navidad. Es como que llega todo pronto, antes de tiempo. Hace semanas que veo en los supermercados turrones y polvorones y no me apetece nada. Con los nenes recuperamos parte de la ilusión y el nerviosismo de los regalos; pero también se pasa todo muy rápido. Bueno, reflexionaré sobre ello y espero que el siguiente post sea algo "divertido" y emotivo (me espera la cena del cafeDturno y el amigo invisible, jeje).

Hasta pronto.